Peñalosa nos tiene bronca a los pobres: Vendedor ambulante de Bogotá

 

 

 

El día de ayer la Calle 72 y la carrera 7 fue inundada por cientos de vendedores ambulantes, que se encontraban protestando a raíz de las medidas tomadas por la nueva administración de Enrique Peñalosa en contra del trabajo informal en la capital del país. La semana pasada, como parte del plan de choque en seguridad de la “Bogotá mejor para TODOS”, y alegando la necesidad de recuperar el espacio público, fueron desalojados de la Calle 72 más de 300 vendedores ambulantes. 

 

Pero, ¿qué es ese plan de choque? Hace parte del Pacto por Bogotá firmado el pasado 19 de enero entre el alcalde Peñalosa y el presidente Santos, quien afirmó que: "A Bogotá debemos limpiarla en todos los sentidos, para reflejar una mayor seguridad". Muy claro fue el burgomaestre colombiano en su declaración, quien cree que limpieza se iguala a bajas tasas de criminalidad. Sin embargo no es una idea innovadora, este plan se basa en la teoría de seguridad ciudadana de las ventanas rotas, la cual plantea que el delito es mayor en las zonas donde el descuido, la suciedad y el desorden son mayores.

 

Esta teoría fue aplicada en ciudades como Nueva York durante la administración de Rudolph Giuliani, el cual complemento esta política con la de “tolerancia cero”, buscando más mano dura y menos comprensión ante la criminalidad, así esta responda a situaciones de exclusión social. Entre las políticas que implemento Giulianu se destacan la privación de la libertad mínimo de un año de los que bebían y orinaban en la vía pública, de igual forma con los "limpia parabrisas" que limpiaban los vidrios de los coches y demandaban remuneración por el servicio. 

 

Así pues, van a limpiar las localidades de Ciudad Bolivar, Bosa, y Kennedy, donde las calles se ven sucias por los miles de habitantes, muchos de ellos de la tercera edad, que cotidianamente salen al “rebusque”; van a limpiar las paredes del centro para que inspire mayor seguridad; y limpiaran nuevamente de indigentes la ciudad. Ojala no vuelvan los volantes donde amenazan con limpiar socialmente a la comunidad de las putas, los jóvenes, los raperos y los grafitteros. 

 

Razón tenía el vendedor ambulante, nos tienen bronca a los pobres, porque somos muchos más. Solo esperemos que ¡ojalá no nos limpien Bogotá! Que se limpien los bancos y las empresas privadas, que son las que generan la suciedad, la miseria y la pobreza.

 

 

Luego de la mediática toma al Ministerio de Agricultura y de la presión ejercida con ello por parte de la Cumbre Agraria al gobierno nacional, a través de unas jornadas que prometieron preparar para 2016 un Paro Nacional que supere la protesta agraria de 2013, las distintas organizaciones sociales de la Cumbre discuten desde el pasado 29 de enero sobre la organización de la jornada de protesta.

 

 

El estado colombiano ha dejado ver que históricamente ha promovido, permitido y desarrollado una política de desaparición forzada de seres humanos en el territorio nacional. El hecho de que hoy los restos mortales de Camilo Torres Restrepo sigan sin un paradero claro para sus familiares y para todo el país evidencia una vez más que nunca se preocupo por hallarlos o tener claro es lugar físico donde reposan.

 

 

Luego del fracaso en las negociaciones del Salario Mínimo Legal, la absurda y arbitraria venta de ISAGEN, el escándalo de REFICAR, el anuncio de la Reforma Tributaria lesiva para los sectores populares, la liquidación de CAPRECOM y de SALUDCOOP, el incumplimiento para con los pensionados y los trabajadores sobre un acuerdo suscrito con usted para reducir los aportes en salud del 12 al 4% y


 

A finales de 2013, tras varias semanas de movilización en los campos y las diferentes ciudades del país, se logró instalar una mesa de negociación entre el Gobierno Nacional y las diferentes organizaciones agrupadas en la Cumbre agraria, étnica y popular y las distintas Dignidades agropecuarias del país con el objetivo de discutir y desarrollar soluciones que permitieran a los agricultores solucionar sus más sentidas necesidades en materia productiva y proporcionar al total de la población colombiana una verdadera seguridad y soberanía alimentaria.